Diálogo con una que de cara se parece a Jéssica Cirio

(…) (Hablando acerca de la extinción de las ballenas)

Rubia – Debe haber un montón de gente en la calle… (frase que luego sería repetida unas cuatro veces más) menos los boludos que tenemos que estudiar Contratos… Me faltan varias bolillas todavía. Hoy terminamos con Compraventa.

Exequiel - ¿Y vas a rendirla el viernes?

Rubia – No, la voy a tirar para el segundo turno.

Exequiel – Si venís estudiando, te estás haciendo preparar por una profesora, encima te queda una semana, seguro que algo debés saber. ¿Estás cuidando el promedio?

Rubia – ¡No! ¡Yo a eso no le doy ni tronco de pelota! ¡Qué me importa el promedio!

Exequiel – Entonces, con más razón, deberías aprovechar la oportunidad y presentarte. Si te bochan no perdés nada, y ganás la experiencia de cómo toma ese profesor.

Rubia – Mirá, a mí nadie me dice cuando estoy lista o no para rendir. O sea, vos no me vas a venir a decir lo que tengo que hacer. YO sé cuándo voy a estar lista para rendir. Yo estoy feliz si me bochan, pero sabiendo que me presenté con todas las bolillas listas. Me bocharon por una locura del profe, no por mi culpa.

Exequiel – Bueno… yo la verdad que prefiero reprobar por no haber sabido, a sufrir la injusticia de reprobar sabiendo…

Rubia – Lo que pasa es que yo tengo una “personalidad” que mantener, ¿entendés? Yo soy así, es mi forma de ser y nadie me la va a cambiar.

Exequiel – Entiendo… querés mantener una especie de “invicto académico”…

Rubia – No, es mi personalidad. A mí ni vos ni nadie me va a decir cuándo presentarme. Yo lo sé.

Exequiel – Me parece que más que una cuestión de personalidad, te da cagaso reprobar… (en tono de chiste)

Rubia – Yo no tengo miedo, eso no me importa. Aunque todos me digan que estoy lista, sólo yo voy a saber cuándo estarlo.

Exequiel – No creo que “todos” te estén diciendo que estés lista, sino que aproveches la oportunidad. O al menos eso es lo que te estoy diciendo yo.

Rubia – Bueno, basta. No hablen más de Facultad. ¡No quiero hablar de eso!

Exequiel – Estábamos hablando de las ballenas… vos sacaste el tema…

Rubia – No importa, basta. ¿Bajamos a buscar la pizza?

 

(…) (Rubia trajo un álbum de fotos)

Jennny – ¡Esta chica la conozco!

Rubia – Sí, es la chica de la que te conté.

Jennny – No me acuerdo que me hayas contado nada de ella.

Rubia – Sí te conté. Es una que es re puta y que lo caga al novio. Yo todo bien, pero a mí las putas no me caben. Aparte, eso es lo de menos, no te voy a contar las cosas que me hizo, pero es re puta. De noche sale y se transforma. A mí no me importa cubrirla, y que lo cague al novio, ese no es mi problema, yo si la tengo que ayudar, no hay drama. Aparte yo no le voy a ir a decir al novio…

Exequiel – Bueno, si un día Yani me caga, vos contame(en tono de chiste) Es más, podríamos hacer algún arreglo económico… (en tono de chiste)

Rubia – Mirá, si Yani te caga con otro, es tu problema. Yo no te voy a decir nada, ni me importa.

Exequiel – Claro, era un chiste. (pensamiento interno: si Yani me caga con otro, pobre otro… debe ser muy feo que te comparen conmigo… compadezco a ese eventual sujeto)

Rubia – Y con esa chica no me junté más. Esa puta no entra más a mi departamento.

 

(…)

Rubia – Y mi amiga es la nieta de Roca, tiene toda la plata, no sabés la guita que tiene, ¡es impresionante!

Exequiel - ¿Julio Argentino Roca?

Rubia – Sí, el que mató los indios. Tiene una estancia, y se viste re bien, tiene unos muebles, unos pantalones, unas alpargatas carísimas

Exequiel – Y muchas fotos de su abuelo en el bolsillo… (en tono de chiste) (silencio, nadie lo entendió… la amiga suelta una sonrisa prudencial) Ja, te imaginás, “¿querés que te muestre una foto de mi abuelo?” Y saca un billete de cien pesos… (risas, la reformulación del chiste dio resultado) Ahora, pensándolo bien, me parece que no le dan las generaciones para ser nieta de Roca. Debe ser la biznieta.

Rubia – Nieta o biznieta, es lo mismo. Tiene todas las cosas históricas de Roca. ¡Tiene hasta la mesa donde firmaron el pacto!

Exequiel - ¿Qué pacto?

Rubia – ¡No sé! ¡El pacto!

Exequiel - ¿El pacto Roca-Runciman?

Rubia – Sí.

Exequiel – Claro. Puede ser… pero el que firmó ese pacto no fue Julio Argentino…

Rubia – Bueno, no sé. Y también es pariente del otro, el de la Universidad…

Exequiel - ¿El autor del Manifiesto Liminar, Deodoro Roca?

Rubia – Ese. Claro, es nieta de Roca y sobrina de Deodoro.

Exequiel – Pero de acuerdo a lo que leí, Deodoro no es descendiente en línea recta de Julio Argentino. O sea, seguro que son parientes, pero no puede ser descendiente directa de ambos…

Rubia – Mirá, no te contesto lo que te merecés… no sé por qué. A mí no me importa lo que vos leíste, si yo te digo que mi amiga es la nieta de Roca, es así. Yo vi todas las cosas, la mesa, todo. Así que no me vengás a discutir. (subiendo el tono)

Exequiel – No te estoy discutiendo. (hablando aún más bajito que lo habitual) Sólo te digo algo que leí. Si querés traé los libros del ingreso a Abogacía y te muestro. (en realidad sabía que no lo leí allí, pero también sabía que no los iba a traer)

Rubia – A mí no me importa. Mi amiga me mostró las fotos y todo, así que vos si querés podés venirme con todos los libros del mundo y yo no te voy a creer a vos, yo le creo a mi amiga. Qué saben los demás. Ella es la nieta.

Amiga de la rubia - Por ahí los que escribieron los libros mienten…

Jennny – O por ahí tu amiga te mintió. (en tono de chiste)

Exequiel – Yo no digo que nadie mienta, sólo te preguntaba porque me interesó el tema. Sólo quería saber de qué pacto hablabas.

Rubia – Mirá, lo que vos estás haciendo, es meterme el dedo en el culo, ¿sabés? ¡A mí nadie me gana, y vos me querés meter el dedo en el culo! (sacada)

Exequiel – Disculpame (tono más bajo todavía), yo no te quise ofender, ni te quiero meter un dedo en el culo. Sólo te pregunté porque me dio curiosidad, no era para que te enojes. Si sentiste eso, no fue mi intención. (pensamiento interno: con qué gusto te metería un cohete espacial por el ojete, rubia malcogida y pelotuda, animal repugnante y vacío: prototipo de la estudiante de Derecho convencional.)

Rubia – Yo no sentí nada, en todo caso será que vos te expresaste mal, ¿sabés?

Exequiel – Sí, puede ser. (media sonrisa irónica; recuerdo mi declaración solemne)

Novio de la rubia – Bueno, ya está, desde que me fui al baño y volví y siguen discutiendo de Roca. Ya fue…

Rubia – ¡Vos a mí no me vas callar! (al novio, sacada)

Exequiel – No hay discusión, no hay tema a discutir, ni dos o más partes.

Rubia - ¡Vos no te metas en una discusión con mi novio! (a Exequiel, trastornada) Ya está, no me importa, no quiero hablar más de eso. Estamos en mi departamento. No te contesto como debiera porque…

Amiga de la rubia - ¿Puedo poner cumbia? (en el reproductor de Windows)

 

Final: Amiga de la rubia instruye a Exequiel sobre el grupo “Las pastillas del abuelo”, del cuál sólo conoce el tema “El senséi”, que lo escuchó en la radio antes de que se ponga de moda, y le encantó. Jennny juega con Miky, el caniche toy.

6 futuros demandados:

Anónimo dijo...

Te juro que me conmueve, me da un poquito tristeza. No es por la imagen de la imbécil y la representación de toda esa especie de animalitos ya casi sin culpas que lo copan todo sobre todo en facultades como la tuya -lo sé bien, esa jungla es tan detestable-. Es por vos, por tu descubrimiento tan recién nacido, tu pequeño dolor tan recién reconocido, tu reacción tardía, tu resolución repentina y tu reconocimiento del asco probablemente reprimido, disimulado de forma -seguro- pretendidamente justificada durante un tiempo.
vas a tener que ser un nene valiente ahora. éxitos.

Zebra + dijo...

Serás lo que debas ser, o serás abogado.

Hipótesis de domingo por la tarde: si la facultad de abogacía no quedara anclada en pleno centro tendría la mitad de los alumnos. He dicho.

Javier Martínez Ramacciotti dijo...

No me importa nada de lo que dijiste y representaste en el diálogo. Ni bien empecé a leer me quedé con una idea: ¿me presentás la rubia con la cara parecida a Jessica Cirio? Su novio no me intimida absolutamente nada.

> Exequiel dijo...

Anónimo: Mi descubrimiento no es reciente. Y tengo una lista enorme de rubias a las que humillé públicamente en aulas de la Facultad de Derecho. En todo caso, recientemente se me ha dado por rendirles tributo en mi blog. Y no sigo más, porque mi mamá me dijo que no hable con desconocidos.

Majo: Una hipótesis indigna de vos, que yo elaboré a los cinco años. Y tendría un cuarto de los alumnos, o quizá menos.

Moncho: Te la presento cuando quieras. Vive en Deán Funes al 800 y su novio está viajando a un pueblo (ni llega a pueblo) pasando Las Grutas... Eso sí, sin garantías ni devoluciones, y primero quiero ver el efectivo. (¿Y qué pasó con el premio por las correcciones a tu texto?)

Mitsein dijo...

1) Me gusta "se equivocó Joaquín" de las pastillas del abuelo.
2) ¿Cuándo hablas con la gente llevás un grabador o algo asi?

> Exequiel dijo...

1) Sí, es un buen tema. Me gustó la banda. El cantante tiene una voz dulce y afinada, que combina a la perfección con letras sustanciosas y acompañamiento sencillo. Ya les dedicaré una entrada.
2) Sí, llevo un grabador (el celular). Y sí, he grabado infinidad de conversaciones (en este sentido, y en varios otros más, puede decirse que soy un peligro... sobretodo considerando mi vocación natural). Pero en este caso, se trata de una reconstrucción literaria "ex post facto", lo más rigurosa posible (salvando atentar contra el entendimiento del lector). Y tu pregunta podría ser un indicio de que el objetivo fue alcanzado. En cuanto a "¿con qué energías te ponés a rememorar un diálogo tan insulso?" (pregunta que puede llegar a estar implícita), pues con las energías naturales que evitan ser enfocadas en la memorización de conceptos para preparar un final, y las que se ahorraron al no haberle contestado a la rubia como hubiera hecho en otra oportunidad, metiéndole un dedo en el orto de verdad. (Además del hecho de que lo escribí lo antes que pude después de que pasó.)

Nota: La amiga de la rubia se disculpó con mi novia y dijo que le dio vergüenza ajena... Aunque, para mí, eso ya forma parte del puterío que "continuará" entre las mujeres, y del cual me veo exento por mi sola calidad de masculino.